El sonido de la pardela chica

Una de las preguntas más frecuentes que escuchamos es cómo lo hacemos para diferenciar la pardela chica de la muchísimo más común pardela cenicienta. Todo canario ha oído el “guaña guaña” de las cenicientas. Es tal la convivencia con esta especie que en algunas zonas se usan expresiones como “salir a pardelear” para referirse a irse de fiesta. Sin embargo, son muy pocos los que están familiarizados con el canto de la pardela chica y tan sólo en zonas muy concretas del norte de Tenerife hemos conocido población local habituada a oír lo que describen como “fi-fi-ri-fi”, aunque – apuntan – “cada vez se oyen menos”…

Este desconocimiento del canto de la pardela chica no se debe a su similitud con el de la pardela cenicienta, sino a la escasez de la primera. En realidad, ambos cantos no tienen nada que ver el uno con el otro. En el siguiente vídeo se pueden escuchar dos pardelas chicas grabadas en Montaña Clara, Archipiélago Chinijo, Lanzarote, en febrero del presente año.

El siguiente audio fue grabado en La Dama, al sur de la Gomera, el pasado marzo y corresponde a varias Pardelas cenicientas Calonectris borealis entrando a la colonia.

Según Robb et al. 2008, existe dimorfismo sexual en el canto de la pardela chica y, de acuerdo con lo escuchado en los muestreos del presente proyecto, parece ser que efectivamente es así. Las hembras tienen menos actividad vocal y, por lo tanto, son más difíciles de escuchar. Tan sólo en 4 de las localidades muestreadas se han localizado hembras y curiosamente éstas coinciden con las colonias que se hallan, supuestamente, en un mejor estado de conservación.

Los siguientes sonogramas se han extraído de Petrels Night & Day (Robb et al. 2008). Como se puede ver, las hembras presentan una mayor amplitud de frecuencia, mientras que el sonido de los machos es más nítido e intenso.

petrels night and day. Puffinus baroli

En los sonogramas obtenidos a partir de las grabaciones de Montaña Clara, también puede apreciarse esta diferencia.

Puffinus baroli presumed male Montaña Clara 6_2_2014 marcel gil

Sonograma de presunto macho

Puffinus baroli presumed female Montaña Clara 6_2_2014 Marcel Gil

Sonograma de presunta hembra

Según Warham 1996, el dimorfismo sexual en los sonidos de procelariformes parece promovido por dos factores. En primer lugar, parece una constante en varios géneros (e.g. Calonectris, Macronectes) que el macho (el miembro más grande de la pareja) tenga frecuencias fundamentales más bajas y éstas sean directamente proporcionales al tamaño del ave. Así, las hembras podrían elegir macho en función de las vocalizaciones. De modo especulativo y sin más información disponible que las grabaciones obtenidas, la pardela chica también parece obedecer a este patrón. Además, el segundo factor refuerza esta teoría: Las especies de procelariformes que habitan en ambientes con poca luz parecen depender más del sonido. Teniendo en cuenta que la Pardela chica es una especie con hábitos de cortejo nocturno y a menudo dentro de cavidades, no es descartable que el sonido tenga una importancia notable en estos procesos.

Por último, cualquier información relativa a la escucha de uno o más ejemplares de Pardela chica en Canarias nos es de gran utilidad, de modo que se agradece la colaboración! Puedes ponerte en contacto con nosotros aquí

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